¿Influye el verano de cara a la lactancia materna? La lactancia del bebé en verano se puede volver un tema complejo. El bebé puede mostrarse inquieto y demandar el pecho más frecuentemente.

Te ofrecemos los siguientes consejos para asegurar la lactancia de tu bebé en verano de manera fácil y controlada.

Dar el pecho a demanda.

Por lo general, la lactancia del bebé en verano cambia. El bebé demandará el pecho con mayor asiduidad pero la succión será breve, tomas más frecuentes pero cortas. Es la forma natural que tienen de saciarse.

Se debe evitar la deshidratación del bebé, por lo que es importante no poner límites u horarios a la lactancia y dar el pecho a demanda.

Hidratación óptima de la madre. 

Es muy importante la hidratación de la madre de cara a la lactancia del bebé, pues éste demandará todo el líquido con el que cuente la madre. En épocas de calor se aconseja beber más cantidad de agua, 2-3 litros al día, evitando así problemas a la hora de producir leche.

En su mayoría, las mamás en período de lactancia sienten mayor sed cuando están amamantando, y es que, la leche materna contiene un 88% de agua.
A los bebés menores de 6 meses no es recomendable darles agua.

También podemos preparar zumos de frutas naturales o tomar agua con saborizantes pues son muy sanas y totalmente apetecibles en verano! Son sin azúcar y tienen vitamina C (sin conservantes artificiales, con saborizantes y colorantes de origen natural). El de sabor melón es mi favorito, pero alterno varios en la semana y tengo que reconocer que desde entonces bebo mucha más agua que antes, hay muchísimos sabores para elegir!

La lactancia del bebé en verano: imprescindible buscar un espacio tranquilo y fresco.

Intentaremos acomodarnos en un lugar ventilado y fresco, donde el ambiente no se encuentre cargado. El calor puede hacer que el bebé se muestre reacio a comer.

Evitar lugares de corrientes de aire o aparatos de aire acondicionado ya que también pueden influir negativamente en la lactancia del bebé.

 

Elegir una vestimenta fresca para el bebé.

Dependiendo del calor le pondremos más o menos ropa y elegiremos tejidos transpirables como el algodón o el lino. Respecto al calzado, si el niño aún no camina lo ideal es dejarlo descalzo para que sus pies puedan transpirar.

Si el niño camina elegiremos sandalias abiertas.

De las marcas y modelos que conozco recomiendo totalmente las siguientes:

 

Con el calor nuestra piel y la del bebé puede sudar al entrar en contacto durante mucho tiempo. Es importante hacer uso de paños de algodón o muselinas entre la piel del bebé y nuestra piel para evitar que la de éste se irrite.

Como siempre, recomiendo tras mi experiencia personal y amigas:

Extremar las precauciones.

Tener cuidado con la temperatura de conservación de la leche en caso de haber sido extraída con anterioridad a la toma. En verano, las temperaturas altas pueden afectar al tiempo en que ésta aguanta sin refrigerar.

Aquí os dejo algunas mochilas y mantenedores que aguantan muy bien tanto el calor como el frío (los productos que menciono en la web siempre lo hago teniendo en cuenta que, o lo he usado personalmente o lo han usado familiares o amigas, por lo que conozco los productos recomendados).

 

Además, te ofrecemos una serie de consejos para ir con nuestro bebé a la playa.